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Vol. 52. Núm. 11.
Páginas 573 (Noviembre 2016)
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Carta al Director
DOI: 10.1016/j.arbres.2016.04.007
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«Dr. Google»: calidad de la información en la web, limitaciones e impacto en la relación médico-paciente
«Dr. Google»: The quality and limitations of on-line information and its impact on the doctor-patient relationship
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Gonzalo Segrelles-Calvo
Servicio de Neumología, Hospital Universitario Rey Juan Carlos, Universidad Rey Juan Carlos I, Móstoles, Madrid, España
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Sr. Director:

En la última década Internet se ha convertido en uno de los primeros recursos para la búsqueda de información médica. Según los datos del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la SI (ONTSI) el 64% de los 55.000 encuestados tenía acceso a Internet, y de estos el 43% lo usaba a diario1. El principal uso de Internet por los usuarios fue la búsqueda de información de cualquier tipo, seguido de la consulta del correo electrónico y la lectura de prensa digital.

Si bien los encuestados refirieron que su principal fuente de información sobre temas de salud eran los propios profesionales sanitarios (88%), hasta en un 50% de los casos esta información era contrastada con búsquedas en Internet.

Las principales búsquedas que realiza un usuario en Internet sobre una determinada enfermedad son: definición, síntomas y diagnóstico de la enfermedad (40%), estilo de vida saludables (17%), fármacos (16%), medicinas alternativas (3%) y centros o instituciones referencia (4%)1. Internet no solo se usa como buscador de información, un 35% de los usuarios gestiona sus citas médicas, consulta su historia electrónica o realiza otros trámite vía online.

Actualmente, los internautas tienen 2 vías de información principales: las páginas públicas (instituciones, hospitales, publicaciones médicas, etc.) que corresponde al 41% y las privadas como los canales de televisión, empresas dedicadas a la salud (nutrición, deporte, etc.), las redes sociales y las asociaciones de pacientes.

Ante esta facilidad de acceso a la información diferentes grupos han estudiado su impacto sobre el paciente y el conocimiento de su enfermedad. El grupo de Kothari M y Moolani S.2, comprobaron mediante un cuestionario pre-post, que una búsqueda guiada en Google aumentó el conocimiento sobre las causas y agravantes del estrabismo que padecían los pacientes. Resultados similares han sido recientemente publicados por el grupo de Al-Silwadi FM, et al.3, en este caso el estudio se realizó en una población de niños a los que se les iba a realizar una ortodoncia fija. En la consulta a los padres del grupo control e intervención se les dio información verbal y escrita sobre el procedimiento, mientras que al grupo intervención también se les invitó a ver varios videos explicativos en Youtube en las 3 semanas previas al procedimiento. El grupo intervención demostró un mayor conocimiento sobre la técnica que se iba a realizar a sus hijos y las medidas de cuidados posteriores que el grupo control.

Sin duda, dar una información seleccionada y veraz vía Internet al paciente aumenta el conocimiento de su enfermedad. Desgraciadamente esto no ocurre en todas las búsquedas realizadas en Internet, ya que no toda la información se puede considerar válida.

Según la ONTSI1, el grado de confianza de la información obtenida en la web es baja (3,85 sobre 10), siendo esta falta de confianza una de las principales barreras para el uso de esta vía de información, junto con otros factores como: limitaciones sobre la propia capacidad para realizar la búsqueda, ansiedad, consumo de tiempo, conflicto con la información que le da el médico y búsquedas de temas relacionados con la salud mental4.

Por otro lado, la existencia de un paciente autónomo e informado, en ocasiones puede dañar la relación médico-paciente, especialmente cuando el médico considera que está perdiendo su autoridad5. Además, el 38% de los médicos encuestados en el estudio de Antheunis ML, et al.5, aseguraron que el hecho de que el paciente lleve información a la consulta hace que esta sea menos eficiente, en especial cuando el paciente solicita algo inapropiado o el médico se siente reemplazado.

Habitualmente, el paciente no confiesa que ha realizado una búsqueda en Internet al médico por vergüenza o por miedo a la reacción de este. Por el contrario, son facilitadores para informar al médico cuando un miembro de la familia está presente en la consulta o si el paciente encuentra una advertencia en la página web que recomienda que informe a su médico.

En conclusión, la información existente en Internet es una fuente de consulta de nuestros pacientes o sus familiares. Una información útil y actualizada permite al paciente un mayor conocimiento de su enfermad, una mejor adherencia y pone en contacto a pacientes con enfermedades similares, creando redes, donde se transmite información relevante.

Bibliografía
[1]
Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la SI. ONTSI [consultado 10 Abr 2016]. Disponible en: http://www.red.es
[2]
M. Kothari, S. Moolani.
Reliability of Google for obtaining medical information.
Indian J Ophtalmol, 63 (2015), pp. 267-269
[3]
F.M. Al-Silwadi, D.S. Gill, A. Petrie, S.J. Cunningham.
Effect of social media in improving knowledge among patients having fixed appliance orthodontic treatment: A single-center randomized controlled trial.
Am J Orthod Dentofacial Orthop, 148 (2015), pp. 231-237
[4]
M.P. Silver.
Patients perspectives on online health information and communication with doctors: A qualitative study of patients 50 years old and over.
J Med Internet Res, 17 (2015), pp. e19-e27
[5]
M.L. Antheunis, K. Tates, T.E. Niboer.
The impact of health information on the internet on health care and the physician-patient relationship: National U.S. survey among 1.050 U.S physicians.
J Med Internet Res, 5 (2003), pp. e17-e25
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